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sábado, noviembre 03, 2007

Bolivia

Aquella sociedad Potosina, enferma de ostentación y despilfarro, solo dejó a Bolivia la vaga memoria de sus esplendores, las ruinas de sus iglesias y palacios , y ocho millones de cadáveres de indios. Cualquiera de los diamantes incrustados en el escudo de un caballero rico valia más, al fin y al cabo que lo que un indio podía ganar en toda su vida de mitayo, pero el caballero se fugó con los diamantes. Bolivia, hoy uno de los paises más pobres del mundo, podría jactarse -si ello no resultara patéticamente inútil- de haber nutrido la riqueza de los paises más ricos. En nuestros días, Potosí es una pobre ciudad de la pobre Bolivia, "la ciudad que más ha dado al mundo y la que menos tiene.", como me dijo una vieja señora Potosina, envuelta en un kilométrico chal de lana de alpaca, cuando conversamos ante el patio andaluz de su casa de dos siglos. Esta ciudad condenada a la nostalgia, atormentada por la miseria y el frío, es todavía una herida abierta del sistema colonial en América, una acusación. El mundo tendría que empezar por pedirle disculpas.

Fragmento de "Las Venas abiertas de América Latina" por Eduardo Galeano

miércoles, mayo 23, 2007

fragmento de "La Metamorfosis" (F. Kafka)



"Con el fin de tener una voz lo más clara posible en las decisivas conversaciones que se avecinaban, tosió un poco esforzándose, sin embargo, por hacerlo con mucha moderación, porque posiblemente incluso ese ruido sonaba de una forma distinta a la voz humana, hecho que no confiaba poder distinguir él mismo.Mientras tanto en la habitación contigua reinaba el silencio.

Quizá los padres estaban sentados a la mesa con el apoderado y cuchicheaban, quizá todos estaban arrimados a la puerta y escuchaban.
Gregor se acercó lentamente hacia la puerta con la ayuda de la silla, allí la soltó, se arrojó contra la puerta, se mantuvo erguido sobre ella – las callosidades de sus patitas estaban provistas de una substancia pegajosa – y descansó allí, durante un momento, del esfuerzo realizado. A continuación comenzó a girar con la boca la llave, que estaba dentro de la cerradura.
Por desgracia, no parecía tener dientes propiamente dichos ¿con qué iba a agarrar la llave? –, pero, por el contrario, las mandíbulas eran, desde luego, muy poderosas, con su ayuda puso la llave, efectivamente, en movimiento, y no se daba cuenta de que, sin duda, se estaba causando algún daño, porque un líquido parduzco le salía de la boca, chorreaba por la llave y goteaba hasta el suelo.

– Escuchen ustedes – dijo el apoderado en la habitación contigua –, está dando la vuelta a la llave. Esto significó un gran estímulo para Gregor; pero todos de bían haberle animado, incluso el padre y la madre. «iVamos Gregor! – debían haber aclamado –. ¡Duro con ello, duro con la cerradura!» Y ante la idea de que todos seguían con expecta ción sus esfuerzos, se aferró ciegamente a la llave con todas las fuerzas que fue capaz de reunir. A medida que avanzaba el giro de la llave, Gregor se movía en torno a la cerradura, ya sólo se mantenía de pie con la boca, y, según era necesario, se colgaba de la llave o la apretaba de nuevo hacia dentro con todo el peso de su cuerpo. El sonido agudo de la cerradura, que se abrió por fin, despertó del todo a Gregor. Respirando profun damente dijo para sus adentros: «No he necesitado al cerrajero», y apoyó la cabeza sobre el picaporte para abrir la puerta del todo. Como tuvo que abrir la puerta de esta forma, ésta estaba ya bastante abierta y todavía no se le veía.

En primer lugar tenía que darse lentamente la vuelta sobre sí mismo, alrededor de la hoja de la puerta, y ello con mucho cuidado si no quería caer torpemente de espaldas justo ante el umbral de la habitación. Todavía estaba absorto en llevar a cabo aquel difícil movimiento y no tenía tiempo de prestar atención a otra cosa, cuando escuchó al apoderado lanzar en voz alta un «¡Oh!» que sonó como un silbido del viento, y en ese momento vio también cómo aquél, que era el más cercano a la puerta, se tapaba con la mano la boca abierta y retrocedía lentamente como si le empujase una fuerza invisible que actuaba regularmente.

La madre – a pesar de la presencia del apoderado, estaba allí con los cabellos desenredados y levantados hacia arriba de haber pasado la noche – miró en primer lugar al padre con las ma nos juntas, dio a continuación dos pasos hacia Gregor y, con el rostro completamente oculto en su pecho, cayó al suelo en me dio de sus faldas, que quedaron extendidas a su alrededor.El padre cerró el puño con expresión amenazadora, como si quisiera empujar de nuevo a Gregor a su habitación, miró inseguro a su alrededor por el cuarto de estar, después se tapó los ojos con las manos y lloró de tal forma que su robusto pecho se estremecía por el llanto."

Fragmento de "La metamorfósis" de Franz Kafka

domingo, mayo 20, 2007

A clockwork orange

- ¿ Y ahora qué pasa eh?
Estábamos yo, Alex, y mis tres drugos, Pete, Georgie y el Lerdo, que realmente era lerdo, sentados en el bar lácteo Korova, exprimiendonos los rasudoques y decidiendo qué podríamos hacer esa noche, en un invierno oscuro, helado y bastardo aunque seco. El bar lácteo Korova era un mesto donde servían leche-plus, y quizás ustedes, oh hermanos míos, han olvidado cómo eran esos mestos, pues las cosas cambian tan scorro en estos días, y todos olvidan tan rápido, aparte de que tampoco se leen mucho los diarios. Bueno, allí vendían leche con algo más. No tenían permiso para vender alcohol, pero en ese tiempo no había ninguna ley que prohibiese las nuevas vesches que acostumbraban meter en el viejo moloco, de modo que se podía pitearlo con velochet o synthemesco o dremcom o una o dos vesches más que te daban unos buenos, tranquilos y joroschós quince minutos admirando a Bogo y el Coro Celestial de Ángeles y Santos en el zapato izquierdo, mientras las luces te estallaban en el mosco. O podías pitear leche con cuchillos como decíamos, que te avivaba y preparaba para una piojosa una-menos-veinte, y eso era lo que estábamos piteando la noche que empieza mi historia.

1-2 Ultraviolento (Violadores)

Uno, dos, ultraviolento.
Uno, dos, ultraviolento.
Uno, dos, ultraviolento.
Uno, dos, ultraviolento.

Varias debotchas caminan por ahi
uno dos ultraviolento
mueven sus scharros con frenesi
uno dos ultraviolento
Los malchicos de cuero nos queremos divertir
uno dos ultraviolento
con mis drugos al ataque vamos a ir

Y ahora que pasa eo
Y ahora que pasa eh
Y ahora que pasa
Uno, dos, ultraviolento.
Uno, dos, ultraviolento.

Sin militsos en la esquina
es mas fácil para mi
1,2 ultraviolento
el dremcom en la goloba me hace decidir
1,2 ultraviolento
la de grudos mas bolches la quiero para mi
1,2 ultraviolento
crobo rojo entre sus lapas les haremos salir

Y ahora que pasa eo
Y ahora que pasa eh
Y ahora que pasara

Nos quieren transformar
No lo lograran, no lo lograrán.
No, no lo lograran
No, no lo lograran
No, no lo lograran
No, no, no, o

Y ahora que pasa
Uno, dos, ultraviolento.
Y ahora que pasa
Uno, dos, ultraviolento.
Y ahora que pasa, pasa,
Uno, dos, ultraviolento.
Uno, dos, Ultraviolento, o.

miércoles, febrero 28, 2007

fragmento de "El Principito"



[["La primera noche me dormí en la arena, a mil millas de algún lugar habitado. Me encontraba, pues, más aislado que un náufrago en una armadía en medio del océano. Imagináos, pues, mi sorpresa, al amanecer, cuando una extraña vocesilla, me despertó diciendo:

- Por favor… ¡Dibújame un cordero!

- ¡Eh!

- Dibújame un cordero.

Salté como si me hubiera golpeado un rayo, me froté muy bien los ojos y miré a mi alrededor. Vi un pequeño y extraordinario muchachito que me miraba gravemente. He aquí el mejor retrato, que más tarde logré hacer. Ciertamente, mi dibujo es mucho menos encantador que el modelo, más no es mi culpa. A los seis años, las personas mayores me desilusionaron en mi carrera de pintor y no había aprendido a dibujar otra cosa que boas cerradas y boas abiertas.

Miré, pues, esa aparición con ojos desorbitados de asombro. No olvidéis que me encontraba a mil millas de algún lugar habitado… y el muchachito no me parecía ni perdido, ni muerto de cansancio, ni de hambre, ni muerto de sed, ni de miedo. No tenía en absoluto, la apariencia de un niño perdido en medio desierto, a mil millas del poblado más cercano. Cuando logré por fin, cruzar palabras con él, le dije:

- Pero… ¿qué haces tú por aquí?

Y repitió entonces, muy lentamente, como algo muy importante.

- Por favor… Dibújame un cordero…
Cuando el misterio es demasiado impresionante es imposible desobedecer. Por absurdo que aquello me pareciera, a mil millas del poblado más próximo y en peligro de muerte, saqué de mi bolsa una hoja de papel y una pluma fuente. Me acordé, entonces que había yo estudiado especialmente geografía, historia, cálculo y gramática y le dije al muchachito (ya con un poco de mal humor), que yo no sabía dibujar. Y me contestó:

- No importa, dibújame un cordero.

Como nunca había dibujado un cordero, rehice para él, uno de los dos únicos dibujos que yo era capaz de realizar, el de la serpiente boa cerrada. Y quedé estupefacto cuando le oí decir:

- ¡No! ¡No! Yo no quiero un elefante adentro de una boa, una boa es muy peligrosa y un elefante muy estorboso. Donde yo vivo es muy pequeño, necesito un cordero. Dibújame un cordero.

Dibujé, entonces. Miró atentamente y replicó:

- ¡No! Este está muy enfermo. Haz otro.

Dibujé por segunda vez.

Mi amigo sonreía gentilmente, con indulgencia

- ¿Ves?… Esto no es un cordero, es un carnero, tiene cuernos.

Rehice nuevamente mi dibujo, pero fue rechazado como los anteriores.

Este está muy viejo. Yo quiero un cordero que viva mucho tiempo.

Falto ya de paciencia y deseoso de empezar a desmontar mi motor, garrapateé u nuevo dibujo y se lo enseñé.

- Esta es la caja. El cordero que quieres está adentro.

Quedé muy sorprendido al ver que se le iluminaba la cara a mi joven juez.

- Así es, exactamente, como lo quería, ¿Crees que este cordero necesitará mucha hierba?

- ¿Por qué?

- Porque donde yo vivo todo es muy pequeño…

- Seguramente será suficiente. El cordero que te di es muy pequeño…

Inclinó la cabeza hacia el dibujo y dijo:

- No tan pequeño… ¡Mira! Está dormido.

Y es así como tuve conocimiento del principito." ]]

martes, noviembre 07, 2006

Del traspaso del niño al adulto por Hermann Hesse



"Todo cambió. La niñez se derrumbó en torno mío. Mis padres me miraban con un cierto embarazo. Mis hermanas llegaron a serme extrañas. Una vaga desilución fue debilitando y esfumando mis sentimientos y mis alegrías habituales; el jardín no tenía perfume, el bosque no me atraía, el mundo se extendía alrededor de mí como un saldo de trastos viejos, insípido y desencantado; los libros eran papel; la música, ruido. No de otro modo pierde sus hojas el árbol otoñal en torno suyo. No lo siente, y la lluvia, la escarcha y el sol resbalan por su tronco, mientras su vida se retira a lo más intimo y recóndito. No muere. Espera."


Fragmento de "Demian" por Hermann Hesse

viernes, julio 21, 2006

Algo para leer...

Extracto de El Silmarillion , por J.R.R Tolkien...



Ainundale(La Música de los Ainur)

"En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y que estuvieron con él antes que se hiciera alguna otra cosa. Y les habló y les propuso temas de música;y cantaron ante él y él se sintió complacido. Pero por mucho tiempo cada uno de ellos cantó solo, o junto con unos pocos, mientras el resto escuchaba;porque cada uno sólo entendía aquella parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía el mismo, y eran muy lentos en comprender el canto de sus hermanos.Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía."

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Invito a leer a Tolkien. Cualquier cosa del autor está bien, en particular, mi libro favorito fue el Silmarillion. En este libro Tolkien pasa desde la creación de un mundo, al principio de las razas que habitarán a este, siguiendo por toda una historia que quiere resumir la lucha del bien y el mal, se enfoca el libro en varios defectos humanos, como la avaricia, el deseo de poder, etc. Me parece espectacular la manera de describir hechos y paisajes de una forma tan real como solo él lo puede hacer....

En fin, me parece una lectura muy recomendable...